27 de agosto de 2015

Tormenta tropical Erika azota Dominica, mueren cuatro

Jack Beven, especialista en huracanes, rastrea el movimiento de la tormenta tropical Erika mientras se mueve al oeste hacia las islas en el este del Caribe, en el Centro Nacional de Huracanas en Miami. Alertas por la tormenta tropical se emitieron en Puerto Rico, las Islas Vírgenes estadounidenses y británicas, y las Islas de Sotavento. ROSEAU. La tormenta tropical azotó el jueves la isla caribeña de Dominica, desatando inundaciones y aludes que mataron al menos a cuatro personas y cortaron los servicios de electricidad y agua.
La tormenta, que se pronostica llegará a Florida como huracán el lunes, arrojó casi 23 centímetros (9 pulgadas) de lluvia en el montañoso país el miércoles por la noche, seguidos de
otros 15 centímetros (6 pulgadas) el jueves por la mañana, de acuerdo con el Servicio de Meteorología de Antigua.
“La situación es sombría, peligrosa”, dijo Ian Pinard, ministro de comunicaciones de Dominica.
El comisario Daniel Carbon le dijo a The Associated Press que tres de las muertes fueron causadas por un alud en el sureste de la isla. Las autoridades recuperaron de una casa los cuerpos de un hombre ciego mayor y dos niños.
Una cuarta muerte ocurrió en Roseau, la capital de la isla. Carbon dijo que el hombre fue encontrado cerca de su hogar después de un alud pero la causa de su muerte aún no se determina.
Aun cuando el centro de la tormenta ha pasado, lluvias copiosas y fuertes vientos seguían azotando la isla conocida por sus bosques exuberantes y las autoridades aún no han hecho una revisión completa de los daños.
“Aconsejamos a la gente que esté alerta”, dijo Carbo, quien agregó que han recibido diversos reportes de lesiones pero no contaban con detalles.
Dijo que ha habido aludes y ríos desbordados a lo largo de toda la isla conocida por sus bosques frondosos y terreno inclinado. Se espera que la tormenta abandone la isla el jueves más tarde; las autoridades no han hecho una evaluación completa de los daños.
Aproximadamente 80% de la isla estaba sin electricidad y los suministros de agua estaban cortados, dijeron las autoridades. El principal aeropuerto estaba cerrado a causa de las inundaciones.
El río que divide la capital se desbordó y las aguas crecidas estaban estrellándose contra el principal puente que lleva a Roseau, donde las calles estaban cubiertas de árboles y postes derribados. Algunas calles se habían vuelto torrentes.
El primer ministro interino Rayburn Blackmoore le pidió al público mantener la calma y quedarse en casa.
“No salgan a la calle”, dijo. “La situación es muy peligrosa”.
El jueves, Erika se ubicaba a unos 255 kilómetros (160 millas) al oeste de Guadalupe y se desplazaba hacia el oeste a 26 kilómetros por hora (16 millas por hora) con vientos máximos sostenidos de 75 kph (45 mph), de acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes de los Estados Unidos con sede en Miami.
Erika se acercaba rápidamente a Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses, se espera que esté junto a la República Dominicana el viernes, en camino al sur de Florida la semana próxima. No se espera que la tormenta gane fuerza en los próximos dos días.
Es muy probable ahora que la tormenta azote la isla de la Española, que comparten Haití y la República Dominicana, dijo el meteorólogo James Franklin, en el centro.
En Puerto Rico, el gobernador Alejandro García Padilla dijo en una conferencia de prensa que la tormenta podría provocar lluvias muy necesitadas. “Estamos contentos dadas las condiciones áridas, pero sí se enfatiza la necesidad de estar en alerta”, dijo.
Alertas por la tormenta tropical se emitieron en Puerto Rico, las Islas Vírgenes estadounidenses y británicas, y las Islas de Sotavento. Una vigilancia de la tormenta tropical estaba en vigor en la República Dominica, las Islas Turcas y Caicos, y el sureste de las Bahamas.
Docenas de vuelos se cancelaron en la región, y la guardia costera de Estados Unidos cerró todos los puertos en Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses.
Autoridades caribeñas cerraron escuelas, oficinas gubernamentales y comercios en la región y advirtieron sobre inundaciones debido a las condiciones extremadamente áridas causadas por la peor sequía en golpear al Caribe en años recientes.
Mientras tanto, en el Pacífico Ignacio se fortaleció a huracán. Los vientos máximos sostenidos aumentaron el jueves a 150 kph (90 mph). El ojo del huracán estaba a unos 1.825 kilómetros (1.135 millas) al este-sudeste de Hilo, Hawái.
También se formó el jueves una nueva tormenta tropical en el Pacífico, Jimena, con vientos máximos sostenidos de 75 kph (45 mph) y se esperaba que se fortaleciera a huracán el viernes. Se ubicaba a unos 1.430 kilómetros (890 millas) de la punta sureña de la península mexicana de Baja California.
Por CARLISLE JNO BAPTISTE y DANICA COTO
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