16 de abril de 2008

Dan el último adiós a Quilvio Cabrera

Por Roberto Valenzuela / “Mi padre fue un ejemplo viviente de sencillez y honradez: cuando salió del Gobierno en el 2000 salió a pie, caminando, sin un centavo en los bolsillos. Volvió a la clase universitaria, lo asignaron a San Juan, iba en guagua pública”. El testimonio es de Quilvio Cabrera (Quilvito) durante el sepelio de su padre, de igual nombre. Se refirió a que su padre fue director del Instituto Agrario Dominicano (IAD) durante la pasada administración peledeísta. “Cuando nosotros reclamábamos, decía: uno va al Gobierno a servir a los demás no a servirse del Gobierno. ¡Gracias, papi, por el ejemplo!”, agregó Quilvito. Con lágrimas, discursos, poemas, el presidente Leonel Fernández y miles de miembros del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) rindieron el último tributo a Cabrera, fallecido en un accidente de tránsito el pasado domingo, donde resultó herida su esposa y el chofer. Antes de su acto de sepultura el fallecido fue llevado a las sedes de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), PLD e IAD. En cada lugar las personas encargadas de hablar “irrumpían en un mar de lágrimas” y coincidían en destacar su honestidad. A las 11:00 de la mañana fue llevado al Aula Magna de la UASD, donde fue profesor durante 24 años en la escuela de agronomía. “Profesor amigo, conciliador, hombre de poco hablar, abanderado de la reforma agraria, su lema era que la tierra es para el que la trabaja”, dijo Isa Medina de la facultad de Agronomía. “Un profesor lleno de luces, la muerte se ha llevado un hombre útil en capacidad de trabajo, su muerte nos sumerge en el espanto”, exclamó la rectora en funciones Josefina Copplind. El rector de la UASD, Franklin García, no estuvo presente ya que se encuentra fuera del país. A las 12:19 el féretro –siempre ataviado con la Bandera Nacional– fue llevado a la sede del PLD. En sus palabras, la senadora y miembro del Comité Político del PLD, Cristina Lizardo, acudió a una cita bíblica: “Yo soy el camino y la vida, el que cree en mí vivirá y tú (Quilvio) vivirá entre nosotros”, expresó. Mientras Cristina hablaba el vicepresidente de la República, Rafael Alburquerque, y demás miembros de la cúpula del PLD hacían guardia de honor frente al ataúd. La caravana de vehículo era interminable, miles de personas seguían el féretro a todas partes, pero la mayor cantidad se congregó en la sede del IAD donde acudieron dirigentes de izquierda, empleados del organismo y campesinos de todas partes del país. “La reforma agraria está de luto, murió el hombre que amaba intensamente el campo”, proclamó el dirigente campesino Luciano Roble. La multitud congregada en el IAD despidió el féretro con un aplauso. “Bastaría pensar en los millares de afligidos amigos y hermanos y compañeros que han desfilado llorosos ante tu féretro para comprender tu importancia”, indicó el encargado del panegírico, Vincho Castillo, amigo de la familia. Finalmente, al ser sepultado a las 4:00 de la tarde, la esposa de Quilvio, Rita, que salió herida en el accidente, en silla de ruedas, dijo: “Sigan con el proyecto de Quilvio, que la euforia no sea momentánea”. Muestras de dolor Los que más expresaron sus sentimientos fueron Paíno Abréu, administrador del Bagrícola, y el titular del Senado y secretario general del PLD, Reinaldo Pared Pérez. En el sepelio, la Primera Dama se mantuvo llorando todo el tiempo y al Presidente se le vieron los ojos lagrimosos y con muestras de dolor. “Fue un militante como quiso Juan Bosch, un miembro ejemplar del PLD, tú estarás en el corazón de cada peledeísta”, dijo Pared Pérez, al hablar a nombre de la organización política.

No hay comentarios: