-
Hace varios años, un primo de la víctima también fue asesinado en un asalto
| |||
NUEVA YORK._ Un atracador asesinó a sangre fría al bodeguero dominicano Juan Torres, cuando el victimario entró a robarle a la bogeda “Lucky, Grocery & Deli” situada en Merrick Boulevard en el vecindario de Laurelton en Queens y próximo a la calle 221.
El negociante criollo tenía 54 años de edad. El atracador le dio un balazo en la cabeza y luego se llevó todo el dinero que había en la caja registradora. El hecho ocurrió poco antes de las 10:00 de la noche del sábado último, dijo la policía que ha desatado una cacería para capturar al asesino.
Un primo de Torres, fue también asesinado en otra bodega hace varios años. La víctima trabajaba con su hermano Félix Torres (50) y era el propietario del establecimiento. Su hermano fue quien llamó al 911 mientras Juan se estaba muriendo.
“El hombre entró rápidamente al negocio y me dijo mother f… (hijo de p…) ven aquí”, relató el hermano del asesinado ayer domingo. Declaró que la pistola usada por el bandido es una calibre .45. El atracador asesino lo encañó en un lado de la cara, mientras aprisionaba su cabeza contra el mostrador.
“Le pedí que por favor no lo matara porque tenemos familia y le ibámos a entregar todo el dinero, pero después que tomó lo que había en la caja registradora, oí la explosión del disparo con el que mató a mi hermano”, relató Torres.
“Nunca pude ver su cara”, añadió.
Las autoridades describieron al atracador como un hombre negro entre 30 y 40 años de edad que vestía una sudadera negra.
La víctima era padre de tres hijos en edades entre los 17 y los 20 años.
Residía en el área de Cypress Hill en Brooklyn, donde se verificaron desgarradoras escenas de dolor. Fue descrito como un dominicano muy trabajador que aparte de levantar su familia en Nueva York y mantener el hogar, sacaba dinero para enviarles a sus padres en la República Dominicana.
Aneudy Torres, uno de su hijos dijo que su papá, siempre fue un tipo feliz y que nunca buscaba problemas con nadie. Recordó que su papá tomaba un día libre a la semana para ir a la iglesia con toda la familia.
Versiones recogidas en los alrededores de la bodega atracada, dicen que la víctima intentó defender el negocio agarrando un martillo, pero la policía no confirmó esa información. Su hermano dijo que como no pudo ver lo que estaba ocurriendo porque el atracador asesino puso su rostro contra el mostrador, tampoco puede confirmar la especie.
Frente al negocio, familiares, clientes y vecinos, improvisaron un altar en el que pusieron flores, velas, un oso de peluche y dedicatorias, la mayoría en español.
Autor: Miguel Cruz Tejada

No hay comentarios:
Publicar un comentario