SANTO DOMINGO.- Miguel Vargas Maldonado, presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), hace mutis frente a la petición de algunos diputados y dirigentes que piden su expulsión por “alta traición”, en tanto que Hipólito Mejía, ex candidato presidencial, obvia hablar del tema, aunque cada uno se reagrupa a lo interno de su partido en una lucha que recuerda los enfrentamientos entre José Francisco Peña Gómez y Jacobo Majluta, que llevaron a una división a la organización en el 1990.
Mejía dijo que asumiría el liderazgo de la oposición; de inmediato se reunió con sus colaboradores y visitó el Congreso, donde conversó con los diputados que le apoyan.
Vargas, quien no ha ofrecido declaraciones en torno a la nueva crisis interna en el PRD, se reunió ayer con diputados del PRD, así como con otros cercanos colaboradores, aunque ayer delegó en el diputado Giovanny Tejada, de Santiago, dar respuesta a las acusaciones que se le hacen.
Ambos líderes buscaron la candidatura presidencial en la convención del 6 de marzo del 2011, y sus relaciones quedaron muy deterioradas al extremo de que nunca se reunieron en la campaña y ahora pulsan por el control del partido.
Mejía se reunió ayer con 44 diputados presentes y seis excusas, por alrededor de cuatro horas, para, según dijo, pasar un balance del proceso electoral recién concluido y agradecerles por el rol jugado en ese proceso.

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