Por/ Paulino José Domínguez
SANTO DOMINGO. – Lo que parecía una tarde rutinaria de viernes en el exclusivo sector de Bella Vista, se convirtió en el escenario de una operación táctica que marcaría el fin de la trayectoria del destituido fiscal Aurelio Valdez Alcántara.
El pasado 27 de marzo de 2026, el cuarto nivel del estacionamiento de una concurrida plaza en la Ave. Sarasota fue el punto de no retorno para una investigación que el Ministerio Público venía tejiendo con precisión quirúrgica.
La cronología de los hechos inició horas antes de la caída del sol. Valdez Alcántara contactó telefónicamente a Roberto Canaán, quien ha sido identificado como la pieza clave en el entramado de extorsión relacionado al caso Senasa.
En un giro inesperado, el fiscal cambió las coordenadas del encuentro, citando a Canaán de manera urgente en la referida plaza comercial. Lo que Valdez Alcántara ignoraba es que cada palabra y cada movimiento ya estaban bajo la lupa de las autoridades.
Un despliegue estratégico
Cuando Canaán arribó al estacionamiento, el perímetro ya había sido tomado silenciosamente. Bajo la supervisión directa del fiscal Andrés Octavio Mena Marte, de la Dirección de Jurisdicción Privilegiada, se montó una estructura de vigilancia técnica y física.
El operativo contó con el brazo ejecutor de la Policía Nacional, liderado por el Coronel Luis Antonio Valdez Moreno, Encargado de la División de Operaciones. Agentes encubiertos se distribuyeron estratégicamente entre los vehículos y puntos ciegos del cuarto nivel, con una misión irrenunciable: documentar, paso a paso, la entrega vigilada del dinero del soborno.
La operación fue diseñada para no dejar margen al error. Mientras el país continuaba su ritmo habitual, en la penumbra del estacionamiento se recolectaban las pruebas audiovisuales y testimoniales que hoy sustentan el expediente contra Valdez Alcántara.
Esta entrega vigilada no solo permitió recuperar el cuerpo del delito, sino que dejó al descubierto la vulnerabilidad del sistema judicial ante la corrupción interna.

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