POR: RAFAEL MENDEZ
SAN JUAN DE LA MAGUANA, República Dominicana.– Con profundo pesar ha sido recibida la noticia del fallecimiento de Julio César del Cristo S., cariñosamente conocido como “La Ley”, una figura muy querida y respetada en esta comunidad, cuyo legado humano, educativo y social marcó a varias generaciones de sanjuaneros.
Quienes tuvieron el privilegio de conocerle, especialmente aquellos que cursaron estudios en la Escuela Francisco del Rosario Sánchez durante la década de los años 70, recuerdan con admiración su firme carácter, su vocación por el orden y su compromiso con la formación en valores.
Su influencia fue determinante en los primeros pasos académicos de muchos, inculcando principios como el respeto, la disciplina, el buen comportamiento y el sentido del deber.
En el ámbito profesional, Julio César del Cristo también se destacó como Juez de la oficialia del estado Civil durante varios años, desempeñando sus funciones con apego a la ley, sentido de justicia y una reconocida integridad, cualidades que reforzaron aún más el respeto y la admiración que le profesaba la sociedad sanjuanera.
Fue presidente de La Cruz Roja Dominicana en esta ciudad de San Juan de la Maguana.
Más allá del ámbito escolar, “La Ley” dejó huellas imborrables en la vida cotidiana de la comunidad. Su presencia en el sector de La Trinitaria, donde operaba su negocio familiar, se convirtió en un punto de encuentro para generaciones enteras.
Su boutique, ubicada en una zona de gran dinamismo social y comercial, fue testigo de incontables historias compartidas entre vecinos, amigos y figuras destacadas de San Juan.
Su cercanía con familias tradicionales, como la del recordado Isidro Ogando “El Rubio”, así como su interacción constante con profesionales, comerciantes y ciudadanos de distintas áreas, reflejan la amplitud de su círculo social y el respeto que supo ganarse a lo largo de los años.
Julio César del Cristo no solo fue un hombre de disciplina, sino también un luchador incansable, deportista entusiasta y un municipé ejemplar.
Quienes compartieron con él destacan su don de gente, su capacidad de diálogo, su sabiduría para aconsejar y su actitud protectora hacia quienes le rodeaban.
Hoy San Juan de la Maguana despide a un hombre íntegro, cuya vida estuvo marcada por el servicio, la enseñanza y el compromiso con su comunidad.
Su legado perdurará en la memoria de todos aquellos que fueron tocados por su ejemplo.
Su cadaver esta siendo velado en la Funeraria Fortuna de esta ciudad de San Juan de la Maguana.
Paz a su alma.

No hay comentarios:
Publicar un comentario