Espaillat, R.D. — Un violento estallido de indignación sacude a comunidades rurales de la provincia Espaillat tras el asesinato de un reconocido agricultor, un hecho que ha desencadenado disturbios, persecuciones y el desplazamiento forzado de decenas de ciudadanos extranjeros en medio de un clima de alta tensión social.
El cuerpo del trabajador agrícola fue encontrado en su propiedad con evidentes signos de violencia, generando alarma e impotencia entre residentes de la zona, quienes aseguran vivir bajo una creciente sensación de inseguridad. El crimen, aún bajo investigación, provocó una reacción inmediata de los comunitarios, que se lanzaron a las calles en señal de protesta.
En medio de la tensión, algunos manifestantes emitieron un ultimátum, responsabilizando sin pruebas concluyentes a ciudadanos haitianos y advirtiendo que no permitirán su permanencia en la comunidad, lo que elevó el riesgo de confrontaciones.
Durante la jornada se reportaron quemas de neumáticos, escombros en vías públicas y barricadas que interrumpieron el tránsito, mientras el ambiente se tornaba cada vez más volátil.
En paralelo, agentes de la Subdirección Regional de Investigación Criminal (DICRIM) y técnicos de la Policía Científica realizaron el levantamiento en la escena del crimen, recolectando evidencias clave para dar con los responsables del homicidio.
El caso continúa en desarrollo, mientras la provincia de Espaillat se mantiene en vilo, marcada por el dolor, la rabia y el peligro latente de que la violencia escale aún más.






