7 de agosto de 2026

Identifican a joven que se quitó la vida al lanzarse desde el puente Juan Bosch

 

SANTO DOMINGO, República Dominicana.– Profunda consternación ha generado la trágica  muerte de Illio Onofre Constanza De León, un joven de apenas 22 años, cuyo fallecimiento ocurrido la tarde del jueves en el puente Juan Bosch quedó registrado en videos que posteriormente circularon en redes sociales, provocando una fuerte reacción en la ciudadanía.

Más allá del impacto causado por las imágenes, familiares y allegados han querido que se recuerde a Illio por lo que fue en vida: un joven ejemplar, lleno de sueños, con metas claras y una firme determinación de superarse. Su mayor anhelo era convertirse en piloto, una meta por la que trabajaba incansablemente.

Illio se encontraba en proceso de formación académica en el área de la aviación, dominaba cuatro idiomas y laboraba en un centro de llamadas, combinando estudio y trabajo con disciplina y enfoque, en busca de un mejor futuro.

Sus familiares ofrecieron declaraciones a Telenoticias desde las afueras del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), en el sector Cristo Redentor, donde esperaban la entrega de su cuerpo. Entre lágrimas, lo describieron como un joven tranquilo, respetuoso, educado y muy apegado a su familia.

De acuerdo con el testimonio de su madre, Ulsi De León, y de su hermano, Illio atravesaba un momento emocional complejo tras una reciente ruptura sentimental, situación que habría incidido en el cuadro depresivo que enfrentaba en los últimos días.

Ante esta dolorosa pérdida, la familia hizo un llamado a la sociedad a prestar mayor atención a la salud mental, a escuchar con empatía a quienes atraviesan situaciones difíciles y a brindar apoyo oportuno antes de que sea demasiado tarde.

Asimismo, solicitaron respeto en medio del duelo, pidiendo evitar la difusión de videos e imágenes del hecho, así como comentarios que puedan profundizar el dolor que hoy embarga a sus seres queridos.

La trágica partida de Illio deja una huella de tristeza, pero también un mensaje urgente sobre la importancia de cuidar la salud emocional y acompañar a quienes más lo necesitan.

ARTICULO: San Juan bajo asedio del azar: proliferación de bancas expone abandono oficial y golpea a los más vulnerables

 

Por: Edwin Florián

San Juan de la Maguana vive hoy una realidad que avergüenza y preocupa: la proliferación descontrolada de bancas de lotería y apuestas, un fenómeno que crece a plena vista de todos, mientras las autoridades municipales y gubernamentales parecen optar por el silencio y la inacción.

Lo alarmante no es solo la cantidad de estos negocios, sino su expansión sin planificación ni respeto por las normativas vigentes.

 Basta con recorrer los alrededores del Hospital Regional Dr. Alejandro Cabral para comprobarlo: en apenas una cuadra operan al menos ocho bancas, cuatro de ellas justo frente al centro de salud y otras en esquinas cercanas. 

Esta concentración viola abiertamente las disposiciones del Ministerio de Hacienda, que prohíben la instalación de estos establecimientos en las proximidades de hospitales, centros educativos, iglesias y otros espacios sensibles.

Más que un problema de orden urbano, esta situación desnuda una preocupante realidad social. Las bancas no se distribuyen de manera aleatoria: se concentran, en su mayoría, en sectores con mayores niveles de vulnerabilidad económica. 

En Villa Flores, por ejemplo, la cantidad de bancas supera ampliamente la existente en sectores como El Lucero, Villa Alejandra, Villa Ofelia, Villa Felicia, Los Americanos y Los Maestros, juntos. 

En estos últimos reside una población con mayor poder adquisitivo, lo que evidencia un patrón claro en la expansión de este negocio.

Aunque es innegable que las bancas generan empleos y dinamizan el alquiler de locales comerciales, su crecimiento descontrolado deja al descubierto un problema estructural que ninguna autoridad parece dispuesta a enfrentar. 

No se trata de cuestionar la legalidad de estas empresas, sino de exigir regulación, planificación y responsabilidad social.

La interrogante surge de manera inevitable: ¿por qué las bancas crecen precisamente donde hay menos recursos? La respuesta parece estar en un modelo de negocio que se nutre de la necesidad, la desesperanza y la ilusión de obtener dinero rápido. Allí donde faltan oportunidades, el juego encuentra terreno fértil.

Sin embargo, las consecuencias van mucho más allá de lo económico. La expansión indiscriminada de estos establecimientos fomenta la ludopatía, una adicción silenciosa que puede destruir la estabilidad financiera de las familias, afectar la salud mental y deteriorar el tejido social. 

La presencia constante de bancas en cada esquina normaliza el juego, exponiendo a niños, jóvenes y adultos a desarrollar conductas adictivas desde temprana edad.

San Juan no puede seguir apostando su futuro al azar. La provincia necesita políticas públicas enfocadas en la educación, el emprendimiento y la generación de empleos dignos. 

Cada banca que abre sus puertas representa, en muchos casos, una oportunidad perdida para instalar negocios productivos, centros de capacitación o iniciativas que impulsen el desarrollo real de la comunidad.

Las autoridades tienen el deber ineludible de hacer cumplir la ley y frenar el crecimiento desordenado de estos establecimientos. 

El desarrollo de un pueblo no se mide por la cantidad de bancas en sus calles, sino por las oportunidades que ofrece a su gente para progresar con trabajo y dignidad.

San Juan merece un debate serio, urgente y responsable. No podemos seguir normalizando que las bancas crezcan más rápido que el empleo, la educación o la inversión productiva.

 El verdadero progreso no se construye apostando al azar, sino creando condiciones reales para que la gente pueda salir adelante con esfuerzo y esperanza.

6 de agosto de 2026

Fallece Román Ramos Uría, pionero del comercio moderno en República Dominicana y fundador de Grupo Ramos

 

POR: YARIELA MENDEZ

Santo Domingo, R.D. – El sector empresarial dominicano se encuentra de luto tras el fallecimiento a los 84 años de Román Ramos Uría, destacado empresario y fundador de Grupo Ramos, considerado una de las figuras más influyentes en la transformación y modernización del comercio en la República Dominicana.

Nacido en Asturias, España, Ramos Uría llegó al país en 1959, donde inició un camino que marcaría un antes y un después en la forma de hacer negocios. Sus primeros pasos en la emblemática tienda La Sirena fueron el punto de partida de una visión innovadora que con el tiempo se convertiría en uno de los conglomerados comerciales más importantes del territorio nacional.

Un visionario que cambió la forma de comprar

Bajo su liderazgo, Grupo Ramos impulsó profundas transformaciones en el comercio dominicano, introduciendo el sistema de autoservicio, estableciendo políticas de precios fijos y promoviendo la expansión de grandes superficies comerciales accesibles a toda la población.

Gracias a su enfoque estratégico y su visión de futuro, la empresa logró consolidar marcas líderes como La Sirena, Super Pola y Aprezio, posicionándolas como referentes en el mercado. Este crecimiento no solo fortaleció el sector retail, sino que también generó miles de empleos directos e indirectos, impactando positivamente la economía nacional.

Un legado que trasciende generaciones

Román Ramos Uría deja tras de sí un legado invaluable, cimentado en la innovación, la disciplina empresarial y el compromiso con el desarrollo del país. Su aporte fue clave en la evolución del comercio moderno en la República Dominicana, convirtiéndose en un ejemplo para futuras generaciones de emprendedores y empresarios.

Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, familiares, amigos, colaboradores y figuras del ámbito empresarial han expresado profundas muestras de pesar, resaltando su calidad humana, liderazgo y visión transformadora.

Su partida marca el fin de una era, pero su legado permanecerá vivo en cada rincón del comercio dominicano.

EN SAN JUAN: Condenan a veinte años de prisión a hombre que mató a otro y provocó heridas a su expareja

 

LAS MATAS DE FARFÁN, SAN JUAN, República Dominicana.- Luego de acoger la petición del Ministerio Público, un tribunal dictó una sentencia condenatoria de 20 años de prisión en contra de hombre que mató a otro y provocó heridas a su expareja, durante un hecho ocurrido el 9 de septiembre de 2025, en la sección Los Jobos, de Las Matas de Farfán.

El condenado Roberto Pierre, de nacionalidad haitiana, atacó con un machete a su compatriota Cludi Despera, provocando su muerte al instante. En medio del hecho el ahora condenado también golpeó y provocó heridas a su expareja, de la misma nacionalidad.

El tribunal acogió las pruebas presentadas por el Ministerio Público, representado por la fiscal Diana Ramírez, quien estableció las responsabilidades del condenado en los hechos.

La sentencia fue dictada por los jueces Blaury Luciano, Sauly González y Edward Gerónimo, del Tribunal Colegiado de Las Matas de Farfán, quienes dispusieron que Roberto Pierre cumpla la pena en la cárcel pública de San Juan de la Maguana, en la provincia San Juan.

La condena fue impuesta al establecer el tribunal que el procesado violó varios artículos 309-2 del Código Penal Dominicano, así como los artículos 266, 295 y 304. También, por violar la Ley 631-16, para el Control y Regulación de Armas, Municiones y Materiales Relacionados.

CRIMEN DESATA EL CAOS: Comunidades se levantan y sacan a haitianos tras homicidio en Espaillat

 

Espaillat, R.D. — Un  violento estallido de indignación sacude a comunidades rurales de la provincia Espaillat tras el asesinato de un reconocido agricultor, un hecho que ha desencadenado disturbios, persecuciones y el desplazamiento forzado de decenas de ciudadanos extranjeros en medio de un clima de alta tensión social.

El cuerpo del trabajador agrícola fue encontrado en su propiedad con evidentes signos de  violencia, generando alarma e impotencia entre residentes de la zona, quienes aseguran vivir bajo una creciente sensación de inseguridad. El crimen, aún bajo investigación, provocó una reacción inmediata de los comunitarios, que se lanzaron a las calles en señal de protesta.

Protestas, bloqueos y advertencias
Desde las primeras horas tras conocerse el hecho, grupos de vecinos y parceleros organizaron manifestaciones espontáneas, bloqueando caminos vecinales y paralizando las labores agrícolas. Con pancartas, consignas y fogatas improvisadas, exigieron justicia y mayor presencia de las autoridades.

En medio de la tensión, algunos manifestantes emitieron un ultimátum, responsabilizando sin pruebas concluyentes a ciudadanos haitianos y advirtiendo que no permitirán su permanencia en la comunidad, lo que elevó el riesgo de confrontaciones.

Desplazamientos forzados y escenas de caos
La situación escaló rápidamente cuando grupos de residentes recorrieron viviendas y fincas ocupadas por trabajadores extranjeros, exigiendo su salida inmediata. Ante el temor de agresiones, numerosas familias abandonaron el lugar de forma apresurada, cargando sus pertenencias en medio de escenas de angustia.

Durante la jornada se reportaron quemas de neumáticos, escombros en vías públicas y barricadas que interrumpieron el tránsito, mientras el ambiente se tornaba cada vez más volátil.

Intervención policial y búsqueda de responsables
Ante el deterioro del orden público, unidades de la Policía Nacional, junto a equipos antidisturbios, fueron desplegadas en la zona para controlar la situación y prevenir hechos mayores. Las autoridades intentan restablecer la calma mientras garantizan la seguridad tanto de los residentes como de las personas desplazadas.

En paralelo, agentes de la Subdirección Regional de Investigación Criminal (DICRIM) y técnicos de la Policía Científica realizaron el levantamiento en la escena del crimen, recolectando evidencias clave para dar con los responsables del homicidio.

Llamado a la cordura en medio de la crisis
Aunque el patrullaje se mantiene activo, persiste un ambiente de incertidumbre. Sectores comunitarios, líderes sociales y voces institucionales han hecho un llamado urgente a la prudencia, al respeto de la ley y a evitar acciones que puedan derivar en una tragedia mayor.

El caso continúa en desarrollo, mientras la provincia de Espaillat se mantiene en vilo, marcada por el dolor, la rabia y el peligro latente de que la violencia escale aún más.